AL VISITADOR MÉDICO

Entre la multitud de gente caminando por las calles se distingue de pronto un ser elegante de brillo especial apurado y concentrado en su destino, lleva consigo una maleta esquivando ágilmente a los transeúntes para no golpear a nadie, se detiene por un segundo, verifica una dirección y rápidamente ingresa a un edificio de oficinas, el ascensor está congestionado y decide emprender la subida a pie por las gradas hasta el 5to. Piso, una vez que llega a su destino resulta ser un consultorio médico y en la puerta está el nombre del médico a quién fue a visitar, ingresa con educación dirigiéndose a la secretaria para concertar la entrevista que lo ocupa, con cierto desdén y muy atareada la secretaria le da solo una esperanza pequeña de realizar su visita pues esa tarde tendrán muchos pacientes, entonces nuestro personaje sin perder su agradable presencia toma asiento dispuesto a esperar pacientemente; así, pasa un paciente, pasan dos, llegan tres colegas visitadores y solo dos acompañan la espera pues el tercero se resigna a regresar en otra ocasión; en eso, pasa un tercer paciente más.

De pronto se abre la puerta del consultorio y la secretaria amablemente le indica a nuestro personaje misterioso que pase y que por favor sea breve, es así que raudamente toma su maleta e ingresa cerrando tras de sí la puerta del consultorio donde lo espera un médico de pie muy autoritario y ciertamente ocupado junto a su escritorio, lo que pasa ahí dentro es un misterio durante siete a doce minutos. Sus colegas disimulan por cierto la intriga y curiosidad por lo que pasa dentro esperanzados en que les llegará su turno para hacer de las suyas frente a la competencia que pasó y que pasará, entre tanto se la pasan charlando del clima o los últimos cambios político-sociales del rubro. Es cuando se abre nuevamente la puerta del consultorio dejando entrever sobre el escritorio unas cajitas coloridas de muestras médicas y un par de literaturas, sale nuestro amigo revestido de una extraña sensación de satisfacción, se despide de la secretaria y sus colegas emprendiendo carrera hacia su siguiente visita dos pisos más arriba…..

Ningún relato en verdad logrará asemejarse a la realidad apasionante vivida día tras día por un visitador médico o agente de propaganda médica, cada uno de sus contactos es una historia diferente y emocionante, emocionante en la medida que le guste hacer lo que hace, y en la medida que haga carne propia el resultado que logra con su incansable dedicación.

Podemos darnos cuenta que el trabajo de un Visitador Médico (Agente de Propaganda Médica) es un cúmulo de desafíos, desde llegar al mismo punto de contacto, pasando por influir positivamente en la circunstancia de su trabajo como dedicar consideración y respeto a la asistente de los médicos y, hasta renovar fuerzas y estrategias para continuar con la siguiente visita.

Tú que eres un Visitador Médico sigue adelante, sigue caminando, sigue vendiendo ideas y cargando información para el cuerpo médico que así, lograrás también hacer realidad el sueño de sus pacientes, un día con mejor calidad de vida, un día aliviado de dolor y hasta tal vez un día más de vida!

VM. Edgar Jemio M.

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Visitador Médico
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